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DESCRIPCIÓN GENERAL
El origen de la palabra Ahdonay proviene del latín bíblico Adonāi, creador, y del hebreo ădōnay, mis señores.
El Premio Ahdonay se encuentra destinado a galardonar anualmente a personas, entidades u organismos por sus aportaciones extraordinarias a la humanidad producto de su Investigación y Desarrollo y de la implementación de Tecnología de la Información aplicada a los campos de la Física, de la Química, de la Fisiología, de la Medicina, de la Educación, de la Literatura y de la Economía. El premio no tiene en consideración la nacionalidad de los candidatos y el ganador recibirá un Subsidio para ser aplicado a la innovación tecnológica galardonada, y también abrazará una medalla de oro y un diploma con su nombre y la distinción por la aplicación de Tecnologías de la Información en algunos de los campos mencionados. El Premio cuenta con un Comité Científico para la selección del ganador. Si se considerara que más de tres personas, entidades u organismos merecen el premio, se concederá de forma conjunta. Los fondos son controlados por un comité de la Fundación Ahdonay.
OBJETIVO GENERAL
Fomentar el uso de Tecnologías de la Información y Comunicación conducidas a la obtención del mayor beneficio para la humanidad en los campos de la Física, de la Química, de la Fisiología, de la Medicina, de la Educación, de la Literatura y de la Economía. SITUACIÓN ACTUAL
Las TICs basadas en la microelectrónica, junto con otras innovaciones, como discos ópticos o fibra óptica, permiten enormes aumentos de potencia y reducciones de coste en toda clase de actividades de procesado de información.
La informática y las telecomunicaciones eran en el pasado sectores bastante diferenciados, que implicaban tecnologías distintas. En la actualidad, estos sectores han convergido alrededor de algunas actividades clave, como el uso de Internet. Los actuales dispositivos manejan datos en forma digital empleando las mismas técnicas básicas. Estos datos pueden ser compartidos por muchos dispositivos y medios, procesarse en todos ellos y emplearse en una amplia gama de actividades de procesado de información. El ritmo de adopción de las TICs ha sido muy rápido, mucho más que el de otras tecnologías revolucionarias del pasado. A los 27 años de su invención, el microprocesador se ha convertido en algo corriente en casi todos los lugares de trabajo y en muchos hogares: no sólo está presente en los ordenadores, sino en una inmensa variedad de dispositivos, desde teléfonos o televisores hasta lavadoras o juguetes infantiles. Por estas razones hoy por hoy se debe pensar cada vez más y con mayor frecuencia en la Tecnología de la Información como fuente de valor. Lo físico y lo virtual deben coexistir y complementarse. La Física, la Química, la Fisiología, la Medicina, la Literatura, la Educación y la Economía conforman campos que deben considerar la adopción de modelos centrados en Tecnologías de la Información que garanticen la omnipresencia de servicios y de información en cualquier momento y en cualquier lugar con el objetivo de favorecer a la humanidad. El Premio Ahdonay se encuentra orientado a fomentar el empleo de las TICs con aplicación manifiesta en favor de la humanidad y en detrimento de aplicaciones bélicas, sicalípticas y netamente mercantiles.
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